27.12.14

Mientras, tírate a la vecina.


La sonrisa fotogénica deja de curvarse
sobre el pintalabios que viste
-adiós flor, adiós mar-
mientras la señora de enfrente vuelve a marcarte
-eres suyo, eres suyo, eres suyo-.
Pigmentos con derecho a roce.


La ceguera tiene toda la pornografía encerrada bajo llave,
a los autobuses domados, los primeros asientos son míos,
a la gente apartándose a su alrededor.

La noche que se hace, se viste,
mamá sombra trágame,
se esconde en los apartamentos más recónditos,
tierra sabor puta,
tierra a 30 grados
de alcohol en las venas.

Mamá tierra escóndeme,
y te oculta, te besa, te mima.
Mamá tierra perdóname
y los gusanos te comen, te besan, te extinguen.

Tírate de nuevo a la carretera si tienes ovarios,
sociedad.

22.12.14

Me expusiste y me enamoré de ti


te sigo, y pienso:
benditas sean las horas frente a la lavadora
verte dando vueltas en mi corazón
un ahora sí ahora no
saberte o saborearte
primer plato con olor a casa
la ropa tendida
calcetines de por medio,
medias que compiten conmigo
en los cien metros lisos
y conocer que tú eres el premio
a la sonrisa más grande que me provocas.

te sigo, y sé
las certezas de tenerte como cobijo
las dudas de un domingo por la noche
las grullas de papel que no aletean por frío
piensan como yo.

te llamo
y puedo escuchar a la lluvia
llevando lejos
gritando
enmarcando
lamiendo
tu nombre.

ahora no soy consciente
si eres mi victoria definitiva
o la derrota más llevadera
¿me comió el amor el gato?

17.12.14

Abeja reina

A E. M.,
la abeja reina de su propio mundo.

Tengo una relación amarga
como sabor de boca,
como oídos que (te) escuchan
y como labios que no dicen nada.

Sigo esperando a que caigas desde la azotea
y te estrelles contra el mundo,
que veas la inexistencia del amor
en todas tus parejas.
No por ellos, sino por ti.

Estás falta de cariño, te digo,
y tú me hablas de ese chico
que en un futuro dejarás (dejaréis) esta estación.
Y asiento, (te) sonrío y (te) doy ánimos
porque quiero que sea él,
porque estás afónica de contar(me)
sus peripecias.

Tengo la extraña sensación de no saber
si te tengo
o te tienen.
A veces suelo no saber nada.

Eres la abeja reina
y te lloro
porque no sabes que el veneno duele más
si eres tú quien lo porta.