19.6.15

Deshojándonos


Tengo un pétalo a tu nombre,
las margaritas adornando mis neuronas,
y cómo deseo el sí quiero,
el no te pierdo,
el sí, sí, sí,
que yo sí te amo
mientras subimos las colinas,
los árboles mirándonos,
y las playas cansadas bostezando.

Tengo un pétalo a mi nombre,
porque sí, porque me lo merezco,
porque estoy aburrida de contarte cuentos,
las viejas brujas no serán las malvadas,
los jóvenes caballeros no serán tan apuestos,
y yo seguiré ahí, deshojando margaritas
a tu nombre
al mío
al nuestro
mientras te sueño.

8.3.15

Domingos de deseos


A veces te imagino inundando mil pulmones,
estampándote en los escalones al salir de casa,
creyendo, creando una golosina capaz de recorrer nuestras entrañas,
las miradas a quemarropa,
yo y mis espejos,
tú y tus hombros respirando,
la casa no tan vacía
ni yo tan sola.

Ni tan estúpida.

14.2.15

¿Cuándo?

Paula Bonet

cuando el árbol de Navidad me olvide
cuando la voz de mi madre se vuelva imprimible
cuando el sol me diga: adelante, adelante, pase usted antes
y decida no amanecer hasta que me despierte

cuando el suelo no me sepa a la casa sola y a la música a todo volumen
cuando el aspecto me importe, y me peine, y me vista, y me maquille,
los domingos,
cuando el tragaluz me recuerde las travesuras hechas medicamento
cuando cuente con dedos salvavidas los meses que te faltan
cuando me sepa vida y me saboree estúpida
cuando tenga pasos y pueda recorrerte al trote

cuando me tenga en el punto de mira
y no dispare